Después de no poder repetir el título logrado el año pasado, Federer reconoció que "nadie puede parar a Nadal jugando de esta manera", agregando que "decidí arriesgarme pero no me salió", señalando que se lleva buenos recuerdos de Madrid.
Sobre las posibles claves del choque, el suizo afirma que el de Manacor sabe cómo jugarle, "no hay demasiados secretos entre uno y otro después de más de 20 partidos", recordando que "ha sido el típico partido entre ambos y la superficie estaba mejor que el año pasado, en 2009 no se imagina como estaba".
Sobre los intercambios de golpes de los dos mejores jugadores del momento, Federer destaca que "Rafa es zurdo y él pega 20 derechas y tú 20 reveses, pero él es capaz de pegar 25. No es una queja, pero en estas circunstancias he jugado lo mejor que he podido. Pero él al final saca de la manga muchas cosas, y juega maravillosamente desde el fondo de la pista", reconociendo que "es su elección, ha elegido jugar así contra mí. El es así de bueno. Y cuando juega así en tierra batida es porque lo sabe. Le he ganado en varias ocasiones y en otras he estado cerca. Contra mi hace más lo de atacar a mi revés. En Wimbledon tiene otro plan de juego y no se aparta de él en todo el encuentro. Toma la decisión y la sigue a pie juntillas".
Haciendo un análisis sobre su temporada en tierra, el suizo comentó que se sentía a gusto con su experiencia, ya que "ha habido un progreso desde Estoril y Roma, tras siete meses no se puede esperar a salir y dominar en tierra. En Estoril jugué contra Montañés y en Roma contra Gulbis, y ambos jugaron un gran partido. Hay que disfrutar de todo, y ahora salgo de aquí con muchísima confianza".
Ahora, de cara a Roland Garros el número uno del mundo afirma que "como siempre quiero recuperarme de esta semana, en la que he disputado partidos de noche, con frío. Practicaré después de unos días de descanso, y el jueves o viernes viajaré a Paris, como el año pasado, llevándome buenos recuerdos de aquí, eso desde luego".
Rafael Nadal debutó con una solvente victoria en la edición de 2010 del Madrid Open. El balear, número 3 del mundo, doblegó al semidesconocido Oleksandr Dolgopolov Jr. en dos mangas (6-4, 6-3) y se medirá a John Isner en octavos de final.
Como si fuera a mala leche, minutos antes de que Nadal y Dolgopolov saltaran a la pista comenzó a llover sobre Madrid, aunque la leve intensidad de la misma permitió que no se llegara a cubrir la Pista Central. A pesar del ambiente frío, Nadal comenzó el partido como viene siendo costumbre en las últimas fechas, es decir, llevando el timming del juego desde el primer punto y poniéndose por delante en el marcador antes de sentarse por primera vez en la silla. El ucraniano pronto enseñó sus cartas: saque potente, ataque con el drive, subidas a la red a las mínimas de cambio y una retahíla de dejadas con más errores que aciertos.
Pero Nadal está hecho de otra pasta, sobre todo cuando juega sobre arcilla, como para inquietarse con esas argucias. Levantó al público de sus asientos con cada uno de sus passings e incluso se permitió el lujo de intentar un golpe por debajo de las piernas que sin embargo no llevó a buen puerto. Reaccionó el jovencísimo ucraniano de apellido impronunciable al final del set, pero ya era demasiado tarde. La primera parte del pastel ya tenía duelo español.
Un muro llamado Dolgopolov Bien por el frío bien porque Dolgopolov se convirtió en todo un muro inquebrantable, al partido se le fue el ritmo. Nadal no estaba fino y fallaba más de lo en él acostumbrado. Incluso lo pasó mal para mantener el servicio. El ucraniano desaprovechó una bola de break en un maratoniano cuarto juego y tuvo contra las cuerdas al balear dos juegos más tarde, pero quien perdona a un jugador de la talla del español, afincado en lo más alto de la clasificación mundial, lo acaba pagando. Nadal encontró su oportunidad en el séptimo juego, doblegando el saque de un meritorio Dolgopolov que no le dio la espalda en ningún momento al encuentro. Finalmente el set tuvo el desenlace previsto y no hicieron falta más que 19 juegos (6-4, 6-3) para que Nadal escribiera el primer episodio de su andadura en el Madrid Open 2010.
En octavos de final, el rival de Rafa Nadal será el gigante estadounidense John Isner, el segundo jugador más alto en el circuito ATP (sólo por detrás del croata Ivo Karlovic). Isner se impuso en segunda ronda a una de las revelaciones del torneo, el colombiano Santiago Giraldo, en tres mangas (1-6, 7-6, 6-2). Nadal e Isner sólo se han visto las caras en una ocasión, en los octavos de final del pasado Masters 1.000 de Indian Wells, donde Nadal acabó ganando tras ceder un set: 7-5, 3-6 y 6-3.
El número uno del mundo, el suizo Roger Federer, inició con autoridad la defensa del título que conquistó el pasado año en el Masters 1.000 de Madrid, con una rotunda victoria ante el alemán Benjamin Becker (6-2 y 7-6(4)), para avanzar a la tercera ronda.
Federer, que tardó ochenta minutos en solventar el partido, pretende encontrar el tono adecuado a la tierra después de su efímero paso por el Masters 1.000 de Roma, donde perdió en su primer partido ante el letón Ernests Gulbis y se quedó a medio camino del éxito en Estoril, donde se estancó en semifinales tras caer con el español Albert Montañés.
El número uno del mundo, que hace una temporada tomó impulso en este mismo escenario para la conquista, por primera vez en su carrera, de Roland Garros, salió como un tiro ante Becker, verdugo en la víspera del español Carlos Moyá.
En un abrir y cerrar de ojos el helvético ya se había apuntado el primer parcial ante un adversario mediatizado por el relumbrón del jugador más laureado de la historia. Juega cómodo Federer, a gusto, respaldado por la altura de Madrid. Con las bolas más rápidas, más acorde a su modo de entender el tenis.
Becker mejoró en el segundo parcial pero el suizo estuvo sólido. No concedió una sola ocasión de rotura a su rival en todo el partido. Sin embargo, rompió en dos ocasiones el del germano en el primer set. No obstante, no fue hasta el 'tie break' cuando el número uno del mundo, después de desperdiciar dos puntos de partido en el duodécimo juego, pudo cerrar el encuentro.
Federer se enfrentará en octavos de final al ganador del partido entre su compatriota Stanislas Wawrinka, duodécimo favorito y verdugo del español Marcel Granollers, y el argentino Leonardo Mayer.
El tenista español se recuperó de los dos primeros sets perdidos, para ganar los tres siguientes y liquidar el partido por 5-7, 2-6, 6-4, 6-4 y 6-2 al sueco Robin Soderling, una de las bestias negras de su compatriota Rafa Nadal. Ahora se enfrentará con el ganador del encuentro entre el colombiano Alejandro Falla y el brasileño Marcos Daniel.
El español Marcel Granollers ha protagonizado la gran campanada de la segunda jornada de tenis en Melbourne Park al eliminar al octavo favorito al título en el primer grand slam del año.
Soderling, finalista de Roland Garros el pasado año, y que había tenido problemas en el codo durante el torneo de exhibición de Kooyong la pasada semana, dominaba el partido con tranquilidad hasta que el barcelonés encontró su juego.
Marcel acabó el partido como pudo. Con 4-1 en el último parcial tuvo que llamar dos veces al fisioterapeuta, debido a unos problemas en el cuádriceps derecho. Pero a las tres horas y 21 minutos pudo levantar los brazos en signo de victoria.
Simona Halep tiene 17 años (nació en Constanza, Rumanía, el 27 de septiembre de 1991) y desde joven ha destacado por su calidad tenísticas -es la vigente campeona del Roland Garros junior- y el tamaño de sus pechos. Precisamente por este último aspecto ha sido noticia en las últimas fechas. La joven rumana ha decidido operarse el próximo otoño para poder moverse mejor por la pista. Actualmente ocupa el puesto 30 del ranking junior, pero su objetivo es dar pronto el salto a la profesionalidad.
Simona Halep comenzó a jugar al tenis a los 4 años y el año pasado llegó el momento de dar el gran salto al panorama internacional tras ganar la version junior de Roland Garros. Entrenada por Firicel Tomai, el objetivo de esta joven en seguir los pasos de su ídolo Andrei Pavel y darse a conocer a todo el mundo. Pero tiene un problema que la impide mejorar, sus grandes pechos le impiden moverse con soltura por la pista. "Es un peso que dificulta mi habilidad para reaccionar con rapidez. Este otoño me voy a reducir el tamaño de mis pechos. Este busto me hace sentir incómoda al jugar", señala Halep.
Diestra y con revés a dos manos, la característica principal de su juego es la potencia de su golpeo. Una voz autorizada para hablar del tenis rumano es Ion Tiriac, dueño del Mutua Madrileña Madrid Open, entre otros torneos, el cual señala de Simona que es una "jovencita con un buen juego de piernas y golpea muy bien la pelota. Sin embargo, eso no alcanza para llegar a la cumbre. Debe estar dispuesta a trabajar muchísimo y a rodearse de verdaderos profesionales. Espero que así sea porque ya es hora de que nuestras promesas brillen en los circuitos profesionales.
Fernando Verdasco ya había avisado en la previa que tendría que jugar el partido de su vida para poder doblegar a Rafa Nadal. El madrileño, que ejercía de local, rayó a un gran nivel, pero falló en los momentos más determinantes del partido. Sobre todo, en el segundo set, donde dejó escapar una ventaja de 4-0 en el marcador. Finalmente, fue el número uno, don Rafael Nadal quien se mida a Novak Djokovic en las semifinales del 'Mutua Madrileña Madrid Open'.
El capitán de la 'Armada', Rafa Nadal (1), se impuso al ídolo local, Fernando Verdasco (7), por un marcador global de 6-4 y 7-5 tras una hora y cincuenta y ocho minutos de juego. Ya había advertido Alberto Berasategui en las páginas de MARCA.com que éste sería el partido del torneo y el espectáculo visto en el Estadio Manolo Santana no desmereció. Una lucha sin cuartel entre dos gladiadores españoles, cada uno desplegando lo mejor de sus armas, que finalmente acabó con la victoria del favorito.
Después de que Nadal no jugara el choque de octavos de final por la lesión de Kohlschreiber, las dudas se fijaban sobre ver si el balear acusaría el ritmo de competición en los compases iniciales. El número 1 del mundo respondió pronto que 'no' a esa cuestión y, muy acertado en el servicio, fue sumando juegos en el marcador.
Le siguió a la zaga Verdasco, tirando de potencia con el saque -llegó a servir a 240 km/h- y sabiendo distribuir el juego cuando la pelota se ponía en movimiento. En el cuarto juego, el madrileño tuvo que salvar hasta tres bolas de break, pero se mantuvo en la pomada.
En el noveno juego, fue Verdasco quien puso a Nadal contra el redil, pero la ansiedad le hizo desperdiciar un 0-30 que le hubiera dado la posibilidad de sacar para cerrar el set. Eso, precisamente, fue lo que hizo Nadal al resto a continuación. Verdasco cambió de estrategia en el peor momento, pasó de atacar a defender y Nadal aprovechó el momento para apuntillar a su rival y apuntarse la primera manga con un parcial de 6-4.
El set parecía tan favorable que nadie pensó que, aún reaccionando, Nadal pudiera dar la vuelta a la tortilla El segundo set fue de locos. Verdasco estaba tocado, pero para nada hundido y así lo demostró desde el segundo punto del set, pues el primero fue una doble falta del madrileño -sumó hasta un total de siete durante el encuentro-. Amén de ese apunte y haciendo una gran exhibición de saques y golpes de una potencia descomunal, sumó hasta cuatro juegos de forma consecutiva, dos de ellos en forma de break -el segundo provocó que todo el palco del madrileño saltara para festejar la ventaja de su pupilo-.
El set parecía tan favorable que nadie pensó que, aún reaccionando, Nadal pudiera dar la vuelta a la tortilla. Pero estamos hablando del mejor tenista del mundo en estos momentos. Y cuando se perdona ante un jugador de esta clase, se termina pagando. El juego de Verdasco se fue apagando como la poca luz del sol que quedaba en la noche madrileña y las opciones de Nadal cada vez eran más intensas, como ocurría con los focos que alumbraban el coso de la Pista Central.
El de Manacor no falló en esta ocasión y en su tercera oportunidad, logró sellar su billete a semifinales En poco menos de 20 minutos y tras una concatenación de errores no forzados de Fernando, Rafa no sólo igualaba la contienda sino que llegó a gozar de dos bolas de partido con 5-4 al resto. Las salvó Verdasco haciendo acopio de nuevo de su servicio, pero su reacción, una vez más se quedó a medias.
Tras desaprovechar una bola de break a su favor en el undécimo juego, Verdasco volvió a pecar de timorato en el duodécimo y a la postre definitivo juego. Una nueva doble falta, un revés en la red, falta de precisión en su derecha... y otras tres bolas de partido para Nadal.
El de Manacor no falló en esta ocasión y en su tercera oportunidad, logró sellar su billete a semifinales. El partido terminó con un sabor agridulce. El mejor gusto quedó para el ganador, el de siempre, un Nadal que debe pensar ya en Djokovic; el más amargo para Verdasco, que una vez más tuvo a Rafa contra las cuerdas pero fue incapaz de darle la puntilla. Una vez más se demostró que el tenis, como esta Caja, puede ser mágico...
Dicen que no es extraterrestre, pero sus números dicen todo lo contrario. Con su victoria ante David Ferrer, Rafael Nadal logró su quinto 'Open Barcelona Banco Sabadell' consecutivo. El balear sigue sin bajar el pistón y tras doblegar a su compatriota en la final, logra el pentacampeonato en 'su segunda casa'.
La climatología respetó el horario de partido, la Pista Central del Real Club Tenis de Barcelona se vistió de gala para la ocasión y la final no desmereció, si bien el guión fue el previsto. Rafa Nadal (1) se impuso a David Ferrer (4) por un marcador global de 6-2 y 7-5 tras una hora y cuarenta y cinco minutos de juego.
El partido empezó raro, con ambos tenistas más acertados al resto que con el servicio. Buena culpa de ello la tuvieron los pobres porcentajes de primeros servicios y el buen hacer de uno y otro cuando no tienen la presión del saque. Fue Nadal el primero que logró apuntarse el juego con su saque y tomó ventaja. Ferrer se vio por debajo en el marcador y, aunque aguantaba el intercambio desde el fondo de la pista de Nadal, terminó sucumbiendo en el primer set por un contundente 6-2 que no fue reflejo de lo igualada que estuvo la primera manga.
El segunda set fue otra historia. Un Ferrer combativo no tiró la toalla en ningún momento y plantó cara a un Nadal que no terminaba de ser definitivo. Lo fue en los primeros compases del set, soltando el drive a modo de latiguillo, moviendo a su rival de lado a lado de la pista. Sin embargo, el balear combinó aciertos con errores no forzados y esto metió a David en el partido. Tanto, que el alicantino se vio por primer vez en el choque por delante en el luminoso y estuvo a un punto de lograr un break en el sexto juego que podría haber dilatado el partido al tercer set. Nadal salvó la situación e imprimió una velocidad de más en el undécimo juego. Uno más tarde, no dudó en cerrar el partido por la vía rápida...
Nadal logra de esta manera su quinto título del Conde de Godó. El de Manacor sólo ha perdido en esta arcilla ante Alex Corretja, cuando aún no tenía la mayoría de edad -su primera participación- y desde entonces ha encadenado 24 victorias consecutivas. El de Manacor suma y sigue: cuarto título de la temporada, el trigésimo quinto de su carrera, el vigésimo cuarto sobre tierra batida... Que pase el siguiente...
Rafa Nadal se metió en la final del Masters 1.000 de Montecarlo después de ganar a Andy Murray por 6-2 y 7-6. El número uno del mundo dio una lección de tenis en el primer set y sólo un arreón final del esocés hizo peligrar el resultado. Ahora Rafa se las verá en la final ante un viejo conocido: Novak Djokovic.
Sin duda era el choque más esperado. Los dos mejores jugadores del año frente a frente en las semifinales del primer Masters 1.000 sobre tierra batida. El escocés, que llegaba lanzado tras una impresionante temporada sobre pista rápida, no tardó en caer en las redes del español dejando claro que sobre la arcilla sólo hay un rey.
En el primer set se pudo ver al mejor Nadal del año sobre tierra. La derecha demoledora del manacorí se impuso desde el primer momento a las intentonas del pupilo de Alex Corretja. Ni el saque le funcionaba al británico que sudaba sangre cuando le llegaba el turno de servir.
Lección de Nadal Finalmente la primera manga cayó sin remedio del lado de Nadal. La máquina balear no se descompuso al inicio del segundo set y el nuevo break no tardó en llegar. La exhibición de Nadal estaba poniendo en su sitio al que parece el gran enemigo de Rafa para ganar su quinto Roland Garros.
Sin embargo la calidad y la garra de Murray salió en el momento más inesperado. Con 5-2 a favor de Rafa surgió la enorme clase del número cuatro del mundo. El escocés igualó el choque a cinco y logró mandar el partido al tie break. Pero ni aún así Nadal se puso nervioso. Como hacen los grandes de la historia el español desplegó su mejor tenis en la muerte súbita para conseguir ganar el choque, el partido y meterse así en su quinta final consecutiva de Montecarlo.
Álbum de Fotos de las mejores imágenes de la semifinal de Montecarlo
Rafael Nadal, número uno mundial, estará presente en la próxima edición del torneo Conde de Godó, Open Banco Sabadell, que se disputará en las pistas del Real Club Tenis Barcelona del 20 al 26 de abril.
Nadal, ganador de las cuatro últimas ediciones del torneo, considera el Godó como "uno de los grandes torneos de la temporada de tierra batida".
"La calidad de los tenistas que juegan cada año lo convierten en un torneo especial y de referencia mundial. En mi caso, además, la motivación es muy especial porque es un torneo que se juega en casa, que organiza mi club y en el que he tenido el privilegio de ganar en los cuatro últimos años", ha dicho el mallorquín. Debutará en Rotterdam ante Bolelli Rafael Nadal jugará contra el italiano Simone Bolelli, en la primera ronda del torneo de Rotterdam, que supone su vuelta a las pistas tras conquistar el Abierto de Australia.
El tenista español jugará su partido contra Bolelli, el próximo miércoles, a las 19.30 horas (18.30 gmt). Un día antes, el escocés Andy Murray se enfrentará al croata Ivan Ljubicic, finalista del torneo holandés en 2005 y 2007.
Rafael Nadal no sólo es el número uno del mundo sino que lo demuestra en cada torneo. Y lo hace con victorias épicas como la vivida en Australia, 'coto privado de caza' para los españoles hasta la fecha. La Rod Laver Arena y el propio Roger Federer se rindieron ante el poderío del de Manacor, que mordió por primera vez este trofeo tras doblegar a su rival por un marcador global de 7-5, 3-6, 7-6(3), 3-6 y 6-2 tras cuatro horas y veintitrés minutos de juego. El libro de la historia de este deporte tiene una página más escrita, en castellano, por Rafa Nadal.
Mucho se había hablado y escrito sobre el estado físico con el que Nadal afrontaría la final en Melbourne tras la 'paliza' que se pegó ante Fernando Verdasco en semifinales. Rafa demostró que no hay obstáculo que se le resista y que para ganarle hay que jugar, y muy bien, sobre la pista. Ahí es donde el manacorí demuestras que es el mejor.
El primer del set del partido fue impropio de un partido que enfrenta a las dos mejores raquetas del momento, pues de los doce juegos que hubo en disputa, cinco de ellos se lograron al resto. Buena cuenta, este dato, de la agresividad que uno y otro pusieron en liza. Nadal buscaba el revés alto de Federer y el suizo el mismo golpe a baja altura del español. Las alarmas saltaron cuando Federer se puso con 4-2 y servicio, pero fue ahí donde Nadal se metió en pista y recortó distancias. El balear tiró de un passing 'made in Nadal' para romper el servicio de Federer en el undécimo juego. En el siguiente, no dudó a la hora de cerrar el partido.
En el segundo set, Federer logró igualar la contienda. Y eso que empezó por detrás en el luminoso. Nadal mejoró sus porcentajes con el servicio, sobre todo con el segundo, que le dieron ventaja antes del segundo asueto. El balear dominaba el partido y fue él mismo quien dio opción a su rival de volverse a meter en el partido. Era él quien se jugaba los ganadores, pero ahora no encontraban pista. Federer, casi sin querer, vio como ganaba terreno y terminaba por apuntarse la segunda manga. Se volvía a empezar.
El tercer set estuvo más igualado. Subió la intensidad y la calidad de los puntos, aumentaron las ovaciones del respetable y la tensión en la pista. Quien ganara el set, tomaría una ventaja que podría ser definitiva. Nadal tuvo dos opciones de break y Federer seis, pero ninguno llevó alguna a efecto. El set, por tanto, se decidiría en el tie-break. Federer logró un mini-break en el comienzo de la muerte súbita, pero Rafa remontó el vuelo y se apuntó el set. Sólo quedaba un set para lograr la 'machada'.
Hubo que esperar y sufrir más de lo debido. El cansancio hacía mella en los tenistas y la intensidad con la que se jugaban los puntos bajó por momentos. Federer propuso un 'Plan B' sobre la pista, jugarse todo lo que le llegaba; y como ocurre con los grandes tenistas, el suizo tuvo más aciertos que fallos y el resultado fue que logró imponerse por momentos a Nadal. Federer se crecía, se apuntaba el cuarto set y forzaba el quinto y definitivo.
Otro partido épico, sólo quedaba por dilucidar si sería con triunfo español. No tardó en decantarse la balanza. Nadal supo sobreponerse al esfuerzo y tomó ventaja en el cuarto juego. Federer estaba errático y Rafa supo aprovecharlo. Con paciencia y un gran juego con el servicio, el balear siguió con el pie en el acelerador hasta que el último punto subió a su casillero. Un punto que significaba aquello de "juego, set, partido y campeonato". ¡El Open de Australia! Rafa Nadal se convierte en el primer tenista español que logra tal hazaña.
Los momentos posteriores al final del choque fueron de contraste de sensaciones. Nadal, con una felicidad contenida por respeto, era consciente de que sigue escribiendo la historia viva de este deporte. ¡Es difícil ser más grande de lo que es Nadal ahora mismo!. Federer, por su parte, rompía a llorar desconsolado tras no poder igualar la marca de Pete Sampras de 14 Grand Slam conquistados. En resúmen, un duelo más entre estos dos grandes de la raqueta que no defrauda a nadie. Y los que nos quedan...
El duelo en semifinales de españoles ha sido todo un éxito con victoria del número 1 del mundo,Nadal, tras cinco mangas de intenso juego.Rafa consigue meterse en la final del Open de Australia por primera vez para intentar conseguir este gran Slam que ningún español hasta el momento ha conseguido ganarlo.
Verdasco ha demostrado ser todo un número 1 sin serlo,desde el primer set se demostró que iba a dar guerra y que había eliminado a Murray y Tsonga por sus propios méritos.
El partido en todo momento ha sido muy intenso(6-7, 6-4, 7-6, 6-7 y 6-4),dejándonos ver que los 2 se merecían estar en la final pero sólo podía estar uno.El partido ha sido tan intenso que ha durado 5 horas y 14 minutos, todo un récord.Éste partido ha sido para ponerse en pie y quitarse el sombrero ante los dos.
El cuadro y las victorias españolas han querido que Rafa Nadal y Fernando Verdasco se crucen en las semifinales de Open de Australia 2009. La mala noticia es que uno de los nuestros quedarán apeados de la gran final; la buena nueva es que habrá un miembro de la 'Armada' que recoja el testigo de Carlos Moyá, doce años después, como finalista en Melbourne Park.
Las victorias de Rafa Nadal, primer cabeza de serie del torneo, sobre Gilles Simon (6-2, 7-5 y 7-5) y Fernando Verdasco, décimo cuarto favorito, sobre Jo-Wilfred Tsonga (7-6, 3-6, 6-3 y 6-2) hacen que balear y madrileño se vean ahora las caras en semifinales por un puesto en la final. Gane quien gane, se tratará del cuarto tenista español que llegue a la final del cuadro individual masculino. El primero fue Juan Gisbert, que cayó ante William Bowrey en 1968 (7-5, 2-6, 9-7 y 6-4); el segundo fue Andrés Gimeno, que cayó ante Rod Laver en 1969 (6-3, 6-4 y 7-5); y el tercero y último fue Carlos Moyá, que poco pudo hacer ante Pete Sampras en 1997 (6-2, 6-3 y 6-3).
Como reseña cabe destacar que, en el cuadro individual femenino, Arantxa Sánchez Vicario -en dos ocasiones, 1994 y 1995- y Conchita Martínez -en 1998- son las únicas españolas en llegar a la final en Australia.
Rafa Nadal y Fernando Verdasco se han medido en seis ocasiones hasta la fecha, siempre con victoria para el tenista balear. El último precedente data del Roland Garros del pasado año, con un contundente tanteo de 6-1, 6-0 y 6-2 para Nadal. Sin embargo, Verdasco ya se ha deshecho en Australia de dos tenistas con los que los precedente no eran muy halagüeños: Radek Stepanek, con el que había perdido en sus tres precedentes; y Andy Murray, con el que había caído en sus tres choques previos.
Fernando Verdasco dio la gran sorpresa del torneo al imponerse a Andy Murray. El madrileño se metió en los cuartos de final del Open de Australia tras doblegar al escocés en cinco sets (2-6, 6-1, 1-6, 6-3 y 6-4). songa le esperan en la siguiente ronda.
Fernando Verdasco, décimo cuarto cabeza de serie, se impuso al escocés Andy Murray, cuarto favorito, por un marcador global de 2-6, 6-1, 1-6, 6-3 y 6-4 tras tres horas y doce minutos de juego. El madrileño fue de menos a más en el partido, mostrando una gran cabeza y una calidad propia de 'Top-Ten'.
El primer set se lo llevó Murray por un contundente 6-2 que no hizo honor a la igualdad vista en la pista. El escocés supo aprovechar los errores de Verdasco -alguna doble falta inoportuna le pasó factura- y el madrileño no los de Murray -tuvo hasta cinco opciones de break-. A pesar del calor, el choque tenía una gran intensidad y ambos tenistas jugaban más al ataque que a intentar defenderse de las garras de su rival.
En el segundo acto las tornas cambiaron. Verdasco demostró que es 'otro' y rompió el servicio de Murray en los primeros compases del partido, poniéndose con ventaja en el luminoso. Tras un cuarto juego maratoniano que se apuntó el madrileño al resto, 'Fer' gozó de un parcial a su favor de 4-0. El español tuvo un momento de dudas, pero terminó ratificando su gran hacer con el set en su casillero. Volvía a empezar el partido.
El tercer set empezó con un tempranero break de Murray. El escocés se quitó la tensión con un grito que hizo eco en la Hisense Arena, demostrando que Verdasco le hacía sufrir mucho sobre la pista. Sin embargo, al madrileño pareció afectarle en exceso esta ruptura y se fue momentáneamente del partido, bajando la intensidad con la que estaba plantando cara a Murray. Le seguía moviendo de lado a lado, pero se veía superado a la hora de definir. Esos errores le llevaron no sólo a perder la concentración sino también el tercer set.
Verdasco tomó aire, reflexionó en la silla y volvió con hambre de victoria. Rompió el saque de Murray de nuevo en los compases iniciales y administró la renta hasta el final del set. Fue la manga en la que menos opciones de ruptura hubo y en el que los saques se impusieron a los restos. Verdasco tiró de cabeza para igualar de nuevo virtualmente el marcador y consiguió forzar el quinto set.
En la quinta manga, los nervios estuvieron presentes en ambos tenistas y siempre dio la sensación de que quien rompiese por primera vez el saque de su rival se llevaría el partido. Tuvo opciones, dos, Murray en el sexto juego, pero Verdasco tiró de su saque para solventar los momentos de apuro. En el juego siguiente, fue el madrileño quien no dejó escapar la única opción de break de la que dispuso. Sólo quedaba administrar la renta. Y lo hizo. Con sufrimiento pero, tras más de tres horas de juego, la sorpresa se consumaba y 'Fer' certificaba su pase a la siguiente fase.
En cuartos de final, Fernando Verdasco tendrá que verse las caras con el francés Jo-Wilfred Tsonga, sexto favorito y finalista del pasado año en Melbourne Park, que se impuso al estadounidense James Blake, noveno cabeza de serie del torneo, por un tanteo de 6-4, 6-4 y 7-6(3) tras dos horas y veinticuatro minutos de juego. Verdasco y Tsonga nunca se han enfrentado con anterioridad en el circuito ATP.
La contundente victoria de Rafa Nadal sobre Andy Roddick otorgó a España el tercer y definitivo punto (3-1) ante Estados Unidos en la semifinal de la Copa Davis y certifica la presencia de la ‘Armada’ en la final de esta competición.
El duelo de número uno no tuvo discusión. Rafa Nadal, el abanderado español, se impuso a Andy Roddick, el cañonero estadounidense, por un marcador global de 6-4, 6-0 y 6-4 tras dos horas y doce minutos de juego. Con esta victoria, España aprovecha la segunda de sus oportunidades para sentenciar la eliminatoria.
La lluvia fue la verdadera protagonista en el inicio de la jornada, pues retrasó el comienzo del partido una hora y media. A pesar del cielo gris y el amago de lluvia, Nadal y Roddick saltaron a la pista con ganas de finiquitar el partido por la vía rápida. El estadounidense mostró desde un principio el arma de su saque y la pretensión de cerrar los puntos en la red. Sin embargo, el manacorí le ganó ahí la partida y fruto de ello fue que Nadal gozó de las primeras bolas de break del partido. No aprovechó las tres primeras, pero a la cuarta fue la vencida. Nadal se puso por delante en el luminoso con un gran juego y llevando la iniciativa de los puntos, salvó los momentos de apuros en los que le puso Roddick en el rush final del set y no desaprovechó la primera oportunidad que tuvo para cerrar la primera manga con un parcial de 6-4. El balear encandilaba aún más si cabe a un público volcado con el ‘number one’.
Rafa le hizo un roto a Roddick
¡Qué mejor forma de reanudar el partido! Rafa hacía mucho daño variando la dirección de los puntos y ninguneando a un Roddick que demostró no ser capaz de tirar de un ‘Plan B’ cuando las cosas le pintan mal. Nadal se apuntó, uno tras otro, los seis juegos que se disputaron en el segundo set. Rafa y su ‘rosco’ a Roddick hacían las delicias del popular que complementaba la fiesta con ‘olés’, cánticos y olas dando la vuelta al ruedo.
La misma sintonía siguió en el tercer y a posteriori definitivo set. Con el sol ya en el horizonte, Roddick tuvo un 0-40 a su favor en el segundo juego; Nadal remontó el vuelo, dio la vuelta a la tortilla, ganó el juego al servicio y dio la estocada en el siguiente, rompiendo el servicio del estadounidense, que veía al español cuál muro imposible de sobrepasar. Como veía que no podía hacer nada en la pista, Roddick aportó su granito de arena en el show, tirando la raqueta al suelo, haciendo gestos al juez de silla y al público, saludando a su rival en el cambio de pista... La fiesta no tardó en llegar. Rafa cerró el partido con un último parcial de 6-4 y la Monumental estalló de alegría. España estará en la final de la Davis.
Roger Federer, tras conquistar su quinto de Abierto de Estados Unidos consecutivo, aseguró que este torneo suponía muchísimo para él, tras un año muy duro, en el que perdió las finales de Wimbledon y Roland Garros. Con la consecución de este título, Federer acapara trece triunfos de Grand Slam, a tan solo uno del récord de Pete Sampras, aunque el jugador suizo aseguró que no es supersticioso y que confía en ampliar este número. "He tenido algunos de torneos de Grand Slam muy duros este año, así que llevarme éste a casa significa mucho para mí. Hay una cosa que es segura, no me voy a parar en los trece títulos", destacó. "No creo que necesitara ganar este titulo para probarme nada a mi mismo a estas alturas de mi carrera, además el año tampoco ha sido tan malo porque he estado en dos finales de Grand Slam y cerca de ganar títulos", añadió. Sobre su pérdida del número uno, Federer indicó que significó en su momento "un duro golpe", pero que tratará de recuperarlo
Roger Federer encontró en el Abierto de Estados Unidos un bálsamo para una temporada que estaba siendo aciaga, ya que su triunfo ante el escocés Andy Murray en la final del torneo le permite borrar los sinsabores de este año con la consecución de su quinto torneo consecutivo en Nueva York. El jugador helvético, que por primera vez en cuatro años afrontaba un Grand Slam sin ostentar la condición de número uno mundial, se reencontró con su mejor tenis en Flushing Meadows y superó con mucha autoridad a Murray, un novato en finales de este calibre, por un claro 6-2, 7-5 y 6-2, en menos de dos horas de partido. Con este quinto título Federer iguala a otras grandes leyendas de este torneo como Pete Sampras y Jimmy Connors y se ha convertido en el primer tenista capaz de ganar cinco años seguidos, desde que lo consiguiera Bill Tilden hace 84 años. Tras un año en el que no había conseguido ninguno de los grandes, tan sólo había ganado dos torneos menores como Estoril y Halle, Federer no falló en esta ocasión y sumó su decimotercer título de Grand Slam, lo que le deja a tan solo uno de Pete Sampras, que mantiene el récord en catorce. Murray, que había desplegado un gran tenis durante todo el torneo, se vio intimado por la voracidad de Federer, que saltó a la pista dispuesto a presionar al escocés desde la primera bola de partido, para no permitir a su rival soltar los nervios por jugar su primera final de un grande. La táctica le salió perfecta al número dos mundial. Federer hizo estragos con su derecha, su juego agresivo y sus subidas a la red. Murray buscaba la manera de cambiar la dinámica del partido, pero cuando quiso darse cuenta ya tenía un 6-2 en contra en apenas 26 minutos de juego.
Decimotercer Grand Slam
Una nueva rotura de servicio de Federer, que suponía su sexto juego consecutivo desde el 2-2, metía el partido en una senda muy peligrosa para Murray. Sin embargo, el británico aprovechó unos errores nos forzados del suizo para devolverle la rotura de servicio y meterse de nuevo en el partido. El vencedor del Masters de Cincinnati comenzó por primera vez a tutear a Federer sobre la pista. Murray, muy rápido de piernas, comenzó a ser un frontón y el suizo cometió más errores, lo que le puso con un 0-40 en el quinto juego. Pero el helvético sacó la rabia contenida por su frustrante año y le dio la vuelta a la situación. En la segunda manga, ambos jugadores desplegaron su mejor tenis, con grandes puntos por uno y otro lado, hasta que se llegó al duodécimo juego. Ahí Federer demostró porqué es uno de los más grandes de la historia del tenis y elevó un punto más la agresividad de sus golpes, con una gran derecha y dos voleas que le permitieron gozar de tres bolas de set para cerrar el segundo parcial por 7-5. Murray acusó mucho la pérdida de este segundo set y bajó su nivel de juego de la misma forma que Federer elevó el suyo. El jugador de Basilea jugaba a placer ante un rival cabizbajo que en un abrir y cerrar de ojos se encontró con un 5-0 en contra que dejaba el partido finiquitado. En un arranque de pundonor, el nuevo número 4 del mundo sumó dos juegos, pero Federer no quería dejar ningún resquicio y sobre el servicio de su adversario cerró el partido con un poderoso 'smash' que le llevó directo al título.
Rafa Nadal señaló, tras perder las semifinales del US Open ante Andy Murray, que era consciente de las dificultades que se iba a encontrar tras el calendario tan apretado que ha tenido en los últimos meses.
El español explicó que Murray fue "el justo vencedor" y reconoció que le favoreció que la semifinal fuera aplazada el sábado, ya que explicó que estaba jugando tan mal que era imposible hacerlo peor el domingo.
"He hecho mi mejor participación aquí. Cuando llegas, las expectativas son las máximas pero con lo que llevaba encima era consciente que el torneo era más que complicado. Aún así, he hecho unas semifinales, y me voy con la cabeza bien alta y voy a intentarlo otro año", explicó.
Analiza el aplazamiento del partido
Cuestionado por cómo vivió la reanudación de la final y las opciones que tuvo de remontar los dos sets en contra con los que volvía a empezar el partido, el tenista de Manacor reconoció que tuvo sus oportunidades y señaló que si el partido se hubiera iniciado hoy, todo hubiera sido distinto. "La historia cambió pero estaba la situación bastante al limite. Si el partido hubiera empezado hoy, probablemente las cosas hubieran sido distintas. Creo que él llegó en un estado mejor que el mío y por eso me ganó", apuntó.
"Evidentemente peor que ayer no podía estar, estaba mal, muy lento y no conseguí prácticamente ver cada bola donde iba. Estaba al límite mentalmente y eso repercute en el físico. Sabía que jugar todo lo que he jugado me podía pasar llegar aquí en la forma que he llegado, pero no había posibilidad de planificarlo de otra forma", agregó.
El buen perder de un campeón
"Con esto no creo que haya que quitar mérito a Murray, que está haciendo una segunda parte del año impresionante y seguro tiene opciones de ganar mañana y de seguir haciendo grandes cosas. No he estado al cien por cien pero él me ha ganado justamente", recalcó.
Un número uno humilde
El número uno mundial comentó que no le molestó jugar el sábado en el estadio Louis Armstrong en lugar de la central ni comenzar una hora y media más tarde que la otra semifinal, aunque apuntó que el único pero es tener que jugar las semifinales el sábado y no un viernes como en el resto de Grand Slam. "No soy tan complicado, acepto y entiendo jugar donde me pongan, el único error por llamarlo así fue la planificación del torneo de que las semifinales sean el sábado, por todo lo demás creo que no se hicieron mal las cosas", explicó.
Piensa en mantener el número uno
Pese a la derrota, Nadal valoró su actuación en Nueva York al afirmar: "en tema de puntuación salgo reforzado, para acabar como número uno también reforzado y dependo de mí. Si consigo hacer un buen torneo de los dos que me quedan en Madrid y París acabaré el año como uno".
El número uno del mundo se vio superado por el escocés Andy Murray, que fue un muro, y se clasificó de ley para la final del US Open.
el mejor Murray Así de eufórico estaba el escocés tras su primera clasificación para una final de Garnd Slam. Murray comienza a confirmar las enormes expectativas que había levantado.
todo un número 1
Nadal se despidió ovacionado de la pista central de Nueva York como el gran ídolo del tenis mundial que es.